JEFES

Me comenta mi colega y socio de empresa que ayer se quedo sorprendido por un reportaje de la 1. Le impactó, y no sin motivo, un grupo de formación en coaching  para directivos que forma parte de los diferentes testimonios.

Tras el comentario y al llegar esta tarde a casa lo busco en la red y lo veo. Comparto la sorpresa. No es para menos. Sigo pensando que no todo vale. No. No todo vale.

El reportaje en su totalidad tiene más ángulos sobre el poder y la autoridad en el trabajo.

Jefes. ( Sobre la formación en coaching en minuto 38 aprox.)

Urge un marco ético que ayude a definir cómo se forma y entrena  a las persona para ser líderes . En este caso, me sorprende… la naturalidad y el desparpajo con que se presenta el tema. Lo que para algunos es ocupación y preocupación; aquí se trae con banalidad y familiaridad que me alarma.

Relación, pertenencia, independencia y libertad en las redes sociales.

Pertenenciograma: Representación grafica de las pertencias de una persona.

Me topo con un interesante post de Rosaura Ochoa que me provoca algunas reflexiones. No me resisto y me lanzo al teclado. Las redes sociales son en parte esto, una perturbación, una irritación que me provoca y me hace pasar de nivel… como en un videojuego. En parte en esto consiste la libertad. La libertad está en la posibilidad de elegir. Cuando puedo elegir soy libre. Cuando tomo conciencia de mi mismo, desde mi interior. Desde el núcleo de mi equipo. Desde lo que es y representa mi empresa…. Desde lo que somos conectamos con nuestro exterior o no. Elijo, luego soy libre!

En ocasiones confundimos libertad con soledad… Y esto es un conflicto, que depende a su vez de la conciencia y del sentido de existencia. Pero no nos amontonemos. Despacio.

Uno no puede existir, no puede tener noción de existencia, si no pertenece a ningún grupo – el primero al que pertenecemos es la familia – . Los grupos que nos dan identidad son los que llamamos grupos de pertenencia, grupos de amigos, los hermanos, la pareja, etc. ¿Pueden las redes sociales cumplir una función de pertenencia para algunas personas? Seguramente sí. Pero yo no diría que para todas las personas la cumplen.

Confundimos los grupos de inclusión con los de pertenencia. Todos estamos en grupos que no nos dan identidad, de los que formamos parte, a veces a la fuerza. Por eso que llámanos socialización. La escuela cuando nos llevan de pequeños. O otros espacios… cada uno sabe cual… ¡Las redes sociales como moda también! “¿cómo no estás en faceboock”?

Este tipo de grupos básicamente favorecen las relaciones. Y los intercambios de todo tipo de apoyos: información,  instrumental, etc. ¡y no es poco!

Quizás por eso las nuevas plataformas se han llamado “redes sociales”. Los grupos de inclusión que favorecen las relaciones pueden devenir con el tiempo en grupos de pertenencia que dotan de identidad…

Relación y pertenencia son dos dimensiones complementarias en nuestra vida, en ambos casos: formar parte de grupos – tener relaciones- y diferentes identidades por distintos sentidos de pertenencia es lo que nos da un sentido de libertad. Como decíamos antes porque podemos elegir, porque tenemos noción de donde están nuestros sitios y lugares… nuestros tránsitos en la vida. Para mi esta noción es más fuerte que la de individualidad. Realmente una de las bases de la red es el sentido de alianza y cooperación. Las personas que no saben crear alianzas y compartir se pierden o desaparecen en su propio ego y de esto hay bastante.

Las nuevas relaciones y las identidades (perfiles, avatares, etc.) que nos da internet y la web 2.0 dotan a las personas y a los grupos de polos míticos: imágenes y valores que los propios grupos se retroalimentan así como de rituales (comunicación y metacomunicación específica) que construye un espacio genuino.

En esto estoy de acuerdo con Rosaura Ochoa, el que no esté atento… no sale en la foto.

Nota.- Las afirmaciones de estos conceptos – Pertenencia, relación, sus matices y diferencias están extraidos de las lecturas de R. NEUBURGER, en casellano “La familia dolorosa” “Nuevas Parejas” ¿Seguimos… o lo dejamos?

Las cosas no pasan por que tengan que pasar.

Esta semana Mª Cruz Gomar  twiteo “ una preciosidad” y seguido estaba un link. Una historia maravillosa. MARGARITA.

Margarita, es un cuento de los que escasean. Me llevo sin querer tiempo atrás a la ética y las historias. En el año 1999 viaje a Lyon para un seminario con Hunberto MATURANA. Lo había visto antes en Barcelona en un Taller multitudinario en el congreso europeo de terapia de familia. En esta ocasión, Maturana hablaba para un auditorio más familiar.  Fue una jornada memorable.
Rescatando las notas, recuerdo su intervención sobre la ética en la terapia y la relación de ayuda  a partir de tres historias. La primera historia que cuenta Maturana tiene que ver con su madre.

Nos cuenta que era Trabajadora social. Nos relata que con la edad de 10 años la acompañaba en las visitas domiciliarias, lo que le llevó a conocer la pobreza. Entonces se siente impresionado especialmente por una familia que se dedica a fabricar ladrillos de forma artesanal. La madre está enferma. La familia vive  en un agujero excavado en la tierra. Para llegar al interior de la casa había que descender desde el suelo a las entrañas de la tierra. El hogar no tenía más de 10 metros cuadrados. Allí en el suelo estaba la madre cubierta por harapos.
En un lado estaba un niño un menor que Humberto. Impresionado, cuando lo ve se pregunta:

¿Cómo es que yo no soy ese niño?

…piensa:

Soy realmente afortunado, a pesar que mi vida familiar es modesta, no paso hambre, mis padres tienen trabajo, voy al colegio…

A partir de esta experiencia descubre que no era un ser especial.
Era un muchacho afortunado pero corriente.

Humberto termina este relato con así:

“Reflexionando años después, uno descubre que las cosas no pasan porque tengan que pasar. Simplemente uno las puede vivir de un modo o de otro.”

Maturana hace más consideraciones a propósito de esta historia, sobre su posicionamiento religioso, etc.

En este post, quisiera traer mi reflexión.

Al hilo de la historia de “Margarita”, lo importante de poder tener ilusiones, y de poder transmitirlas. De poder contarlas con emociones positivas.

Al hilo de la reflexión de Humberto Maturana, de lo “intenso del vivir”. La vida es una historia genuina llena de episodios, de cuentos y de historias… “que no pasan por que tengan que pasar”. El sentido, la moraleja, las encontramos cada uno. Cada uno en cada momento. Cuando llega.

No todo vale

Hace algunos años, me quede fascinado por una reflexión de F. Abaella que aportaba definiciones y diferencias entre Moral, ética, deontología, etc. Esta reflexión se hacía al hilo de los conflictos profesionales en el ámbito de los servicios sociales. Reflexión deontológica

Esta diferenciación fue útil durante el taller – reflexión que hicimos en el ISPA sobre el código ético de este colectivo profesional. En Europa la reflexión continúa abierta. ANSE este verano sin ir más lejos en la Universidad de verano de ANSE en Dublín se celebró un taller para compartir los diferentes códigos éticos de las asociaciones profesionales de la Supervisión y Coaching europeas.

Un código ético es algo más que una declaración de intenciones. Es fácil escribir una serie de compromisos, de pautas de comportamiento a modo de carta. Recuerdo que en el año 2006 al finalizar nuestro proceso reflexivo Sabino Ayestarán nos hacía una indicación al respecto… cualquier compañía, lo tiene. ¡El problema es saber qué pasa cuando no lo cumple!

Los asesores, coach, supervisores… somos profesionales que basamos  gran parte de nuestra posición en el mercado en la independencia. En él como pequeños consultores  o grupos asociados nos presentamos  y vendemos nuestros servicios a personas, empresas o instituciones. En este contexto difícil, nos movemos entre la colaboración – alianzas, compartir información, redes sociales, etc. – y la competitividad. Es una dimensión interesante que nos lleva cuando menos a ser conscientes de ella.

Hay trabajo para todos y todas. Pero “no todo vale”, somos un colectivo atomizado por diferentes perspectivas e intereses.  En este escenario es que la riqueza de la diversidad se torne en ” campo de trincheras”.

“No todo vale”. No soy yo el que al que escribir esto se erija en juez. No. No me siento con la legitimidad de denunciar a nadie, ni ninguna práctica. Sólo con la fuerza, revisando las diferenciaciones de F. Abaella, de saber cuándo algunas ofertas o propuestas de consultoría, supervisión, coaching o asesoría me hacen estar inquieto y en que punto.

De momento voy a dedicarle al tema unos cuantos post. Aqui en Twitter y en faceboock…  me gustaría seguir ampliando esta línea de reflexión desde la práctica ¿me acompañas?

“Más adelante hay más”

Decía mi abuela cuando se ponía filosófica: “más adelante hay más”. Mi abuela Francisca, Paca para la familia fue una gran mujer. Qué voy a decir yo de mi abuela. Fue una mujer progresista, de izquierdas y solidaría. A algunas rojas de ahora les gustaría tener el esqueleto ético de mi abuela. No os voy a contar mi vida, me vale con poder contármela a mi mismo con orgullo. Vivir en paz con el origen es esencial para poder vivir.  Cuando mi abuela decía: “más adelante hay más” y yo tenía catorce o quince años me entraba una risa floja… aunque tenía respeto por mis mayores, pensaba que la abuela estaba desvariando.
Es una frase capicúa, parece parte de un Haiku o el fin de un cuento sufí. Pero en realidad es una forma de rumiar la esperanza o el temor a que la vida puede cambiar como las monedas: cara o cruz.

Este fin de semana he estado trabajando con el grupo de Formación que codirijo con Blas Campos – BIDARI- en uno de los módulos que tienen como tema “La Familia de origen, elección profesión y rol de supervisor-a”. En este propio blog, en su día publique  una reflelxión sobre personal el tema.

DEL ORIGEN AL LÍMITE REFLEXIONES

Esta mañana, releyendo el artículo al que me refiero, me he encontrado con un párrafo que me ha conectado con la emoción que todavía siento y que me ha llevado a recordar a mi abuela.

“Tengo la hipótesis de que -ser y -tener sensibilidad ante las necesidades de los demás es un valor que nos llega como una información de generación en generación. Es una cuestión de “Justicia social”. Quizás también una cuestión de género: en mi caso, una manera de acercarme y de comprender las dificultades y el sufrimiento de las mujeres de mi familia. En un mundo profesional plagado de mujeres, es una forma de comprender el dolor. El dolor del que no se habla. Escenarios de dolor en el que solo se actúa.”

Y un poco más adelante:

“Decimos -los que actuamos como supervisores- que los profesionales de ayuda somos los que menos nos dejemos ayudar. Decimos también que en las transacciones de ayuda obtengamos beneficios secundarios. Ambas cuestiones – como fenómenos relacionales- son difíciles de aceptar.

Al menos dos ideas míticas aparecen aquí: una, la de que las personas que ayudan están en una cierta “asepsia” emocional en las relaciones con los demandantes de ayuda, es decir; deben de ser distantes, fríos, etc., cuando es precisamente lo contrario lo que hace más efectivo nuestro rol. La capacidad de conocerse y de reelaborar orígenes lo que da un sinfín de herramientas. Otra idea mítica es pensar que la ayuda es unidireccional. Si soy honrado conmigo mismo y si las personas que leen este escrito -trabajadores de ayuda a personas- lo son también, sabrán e identificarán que tras cada intercambio con un demandante de ayuda, uno es distinto y puede aprender algo. Dicho de otra forma, es una oportunidad de mejorar.”

Este domingo – también-  me ha sorprendido  la forma en que El País Semanal trata los procesos de “trans-formación” de algunas personas en profesionales de la asesoría, el coaching y el mundo de los servicios. Me siento confrontado por la forma en que se presentan algunos testimonios. Pero más por la forma en que introduce el tema el autor del reportaje.

“Para muchos profesionales, trabajar significa estrés y rutina, no sentirse dueño de la propia vida. Pero quienes buscan y conectan con su verdadera vocación pueden desarrollar una función útil y creativa que les permita disfrutar y aportar riqueza a la sociedad. Tercera y última entrega de la serie sobre crecimiento personal.” Dice Borja VILASECA.

Me merecen todo el respeto los procesos personales y los testimonios plasmados. Cada persona es dueña de su historia. Cada uno, como decía tenemos derecho a contarnos una historia. A estar orgullosos de ella y a mirar al futuro con ilusión.
Un buen amigo, un buen amigo me confronta frecuentemente con mi profesión de asesor, supervisor, coach. Me dice –familiarmente- que somos vendedores de humo.  Lo que me invita a caer en la trampa de defenderme… entre risas y provocaciones. No está mal, me lleva a reafirmarme que no todo vale en términos de actividad profesional con las personas.
VILASECA al inicio del reportaje hace algunas preguntas  a propósito de la actividad profesional ¿Qué me aporta mi actual trabajo? Y  luego ¿Qué haría si no tuviera miedo?

¿Con la que está cayendo? Con el problema de actividad industrial …. con las carencias en otros sectores productivos! Entro en pánico al pensar que nos convertiremos en un país de camareros o al imaginarme cientos de  emprendedores de casas rurales o jóvenes “felices” que se han transformado en coach gracias a un programa ligero de formación de un fin de semana. Con perdón. Con respeto.

Me acuerdo de mi abuela, mucho. Mucho: en memoria.

“Mas adelante hay más”.

Reflexiones en la cuesta de enero

La verdad es que viendo y visitando algunos blogs amigos uno se consuela. Veo que las vacaciones y el descanso se prolongan. Y no está mal.  En mi caso, reconozco un cierto gusto por la pereza que se va prolongando día a día.
Han pasado ya 15 días del 2010 y tengo la sensación de que este año,  más que subirla,  nos deslizamos por la cuesta de enero… los días pasan rápido, muy rápido.
En medio de esta sensación ambivalente de pereza  y tiempo que fluye me sigo batiendo el cobre con la web 2.0.
Hago un balance del 2009 y me sorprendo habiendo “hecho” mis primeros sitios web. Un wiki para el aprendizaje colectivo como herramienta-soporte de un plan de formación… y la actualización profesional de faceboock y linkedin. Estos días intento aprender algo sobre Twiter. Pero me lo tomo con calma.

En esta maraña, tengo un sensación rara… recupero relaciones y amistades, activo nuevos contactos. Veo muchos aspectos positivos…  pienso en todo el tiempo que me  quita.
En estas, y anticipando los fríos y las nieves tiro de contacto y de red y comienzo a poner cara a algunos de los “contactos”… La semana pasada mantuve un breve encuentro con Gorka Gonzalez, educador y pedagogo emprendedor. Su empresa Paradigma Educación está ubicada a apenas 500 metros de mi oficina. Me parecía absurdo escribirme por la red y no mantener un encuentro personal. Con lo que el 5 de enero, por la mañana todavía convaleciente… no entraré en detalles. Tome una infusión con él. El encuentro fue breve pero interesante. Un primer contacto. Me hizo pensar en personas de mi lista con las que tengo pendiente o deseo un encuentro… La verdad es que me voy a animar para este 2010 a que la red virtual sea una palanca para encuentros personales y ¿Por qué no grupales?

Hace unos días en un seminario de los que desarrollamos en nuestro plan de formación y capacitación en supervisión y coaching alguien dijo que estamos perdiendo experiencias de vida en grupo, nos puede el individualismo … Me hizo pensar, y reflexionando con mis colegas de consultoría … recuperamos una actividad desde la interdisciplinariedad. Grupos interdisciplinares de SUPERVISIÓN. Me ilusiona.

No todo en la web es crítico, a principios de año, me encontré con una bonita reflexión de Enrique SACANELL. Y es que en el fondo, esta historia, tal y como yo la concibo es como un espacio de colaboración, de alianza… un semillero para poder estimular contactos.  Gracias Enrique por tu valoración sincera, gracias por tu aportación. Por construir puentes.

Y en estas… me ando. Por cierto ¿alguien que me pueda ayudar a mejorar con twiter?

Gracias!

Un nuevo año…

Escribo justo un momento antes de salir de compras. Me ilusiona meterme un rato en la coocina para colaborar con la cena familiar. Este año un poco distinta. Tras varias consultas a mis libros de cocina me decido por dos entradas – cremas de verduras – y dos postres: semifrios. Informaré …
Los tiempos cambian… la forma de celabrar también.

No me extiendo que el tiempo corre…  Te deseo lo mejor para este nuevo año.

Un abrazo!

¿JUEGOS VIRTUALES?

La puesta en escena me parece buenisima… los actores y las secuencias. Geniales.
Me recuerda a los juegos de niños… Pero hay algo que no va. De niños imitabamos lo que veiamos en las peliculas, en la ficción o en las lecturas. En este comercial, uno no sabe muy vien donde esta lo real y donde lo virtual.
Imitamos la ficción o la realidad se convierte en juego virtual.
Lo veo un par de veces y me quedo frio.
Me preocupa. ¿Dónde esta el límite?

UNA REUNIÓN CON MUCHO RITMO…. ¡VITAL!

Por la mañana, antes de salir de casa, he mirado el cielo  y lo he visto plomizo.
Esto no es ninguna noticia. No es novedad en nuestro país. La noticia es cuando no está gris. No animaba mucho recorrer la A-8 hasta Zamudio.  La verdad es que nunca me ha gustado mucho patinar, el único sitio en que me deslizo seguro es en el “acuapark” y en verano.  Hacer  “acuaplaning” en la autopista es otra historia.
Con estas meditaciones he salido del agua, de la ducha, y me he zambullido en una cortina de lluvia antes de llegar al coche…  y claro, me he vuelto a mojar.
He tenido que hacer uso de calma y paciencia para atravesar  Donostia. Como todos los días hemos salido todos y todas a la vez.
Pilaketa… Pilaketa… Pilaketa.  Pilaketa… Pilaketa… Pilaketa… Pilaketa…Pilaketa…Pilaketa…Pilaketa…Pilaketa…
Es una palabra que escrita, así, repetida  y entre puntos es muy gráfica. Puedes llegar  de Irun a Lasarte-Oria escribiendola.  Como esta mañana no estaba de humor para noticias, ni charlatanes matinales he cogido un CD al tun-tun de la guantera.
“Pancho Céspedes en la Pilaketa”. Qué os voy a contar, al principio casi me doy la vuelta, pero una canción me ha puestos las pilas. Llegando a Itziar, no llovía y se veía la luna. Algo mágico.
Mi disposición al llegar a la reunión del Consorcio  Inteligencia Emocional (CIE) , ha cambiado totalmente.
Lo que me esperaba merecía una actitud abierta y colaboradora.

Olga Gómez, de Innobasque, dinamizadora del CIE  nos había anunciado los temas de trabajo:  Marketing de las emociones, Financiación de proyectos en colaboración del CIE (público-privada) , Emoción en entornos sociales , Evento World-Emoción 2010, Estrategia  Emocional  en las Redes Sociales : Facebook ( socialización) y Linkedin ( diálogos profesionales) .  Y una sorpresa…

La reunión ha sido un éxito. No porque hayamos resuelto tan ambiciosa agenda.   Desde mi punto de vista ha conseguido dos cuestiones claves: estimular la participación y conectar nuestras sensibilidades.
No hace mucho que tengo contacto con las personas y entidades del  CIE. Como en cualquier plataforma colaborativa nos movemos en dinámicas de dar y recibir. En este proceso de intercambio, en esta interacción se va fraguando un sentido de pertenencia.  Esta mañana,  mediante una metodología participativa que ha conectado – como decía- nuestras sensibilidades, con nuestras expectativas… hemos definido un poco más hacía donde podemos caminar. Cada vez con más precisión. En este proceso, la implicación de cada miembro, de cada participante. Profesional, persona, entidad…será clave.

Hay muchos retos para el próximo 2010. El 2010 es un número redondo, de esos en los que se deposita mucha esperanza. El doble va por delante. Esperemos que podamos invertir la lógica y que al hacer balance obtengamos el doble por detrás, como si fuera el 1020.  Al final de la sesión muchas emociones, muchas ganas de hincarle el diente a los retos y a los nuevos desafíos del  CIE, que en definitiva son los de cada uno de los que nos presentamos en el foro.
No quiero cerrar este post, esperanzado, sin dejar de reconocer, en este intercambio, un valor para mi central para poder afrontar estos días que serán largos y que nos llevarán seguramente a una nueva época. Es el valor de la alianza y la cooperación.

Mi agradecimiento y reconocimiento a Olga Gómez por su atención. Por su visión. Por saber catalizar nuestras sensibilidades y expectativas.
Gracias por sorprendernos… por hacernos pasar de la lluvia a la luna…

Vuelvo a casa, más cansado, activado y lleno de ideas. Absorto en mis pensamientos van pasando con facilidad los kilómetros de vuelta.  La “cafetera”  se para cuando el hambre me lleva a comer un bocata y a hacer unas llamadas. Me  reconecto con mi mundo, mis socios, mi familia… de vuelta al coche  un nuevo CD. Una  canción que vengo escuchando últimamente y que me  resulta muy familiar. Emocionante y con ritmo.  Me viene una nueva idea: he estado en una reunión ágil y con ritmo.  ¡Con mucho ritmo vital!

NAVIDAD COMERCIAL

Cada año llega antes la navidad –comercial- y cada año me sorprende menos. A pesar de las inteligentes piruetas de los directores de marketing. De no diré la marca de cava para no caer en su juego. Este sábado con el periódico me dieron el catálogo de juguetes. El “me lo pido” como dicen los niños. Otra gran estrategia. Me lo pido. Es una jugada  para generar necesidad en los niños-as y obligación en los padres y madres. Desde la responsabilidad de administrar los bienes familiares un sábado y  un mes antes de navidad, justo un mes antes de navidad… “no se acabarán los juguetes… mira como anduvimos el año pasado…” Son frases que me resuenan.
Un amigo fue director de una gran superficie. Hace diez años me contaba que  la clave está en que ocio y compras van unidos. Compramos en nuestros tiempos de descanso. Al hojear el “me lo pido” me acordé de compras sabatinas en épocas navideñas… y anticipé las de este año. Seguro que no me libro de alguna aglomeración. Villancicos tortuosos y ofertas a codazos. Vuelvo al catálogo. Que pasada! Como está la crisis. Cuento a mis sobrinos y empiezo a imaginar un “me lo pido” por cada uno de los tres que están en edad juguetera…
Vuelvo a mi época de padre y recuerdo una navidad montando después de la cena, durante más de dos horas una casita de pin y pon. La ilusión de mi hija fue impresionante pero el trabajo se lo debía de haber cobrado a algún “creativo” de IBI… Si lo hubiera pillado.  Le hubiera dado yo pegatina, plastiquito arriba y abajo. En la última mudanza hicimos un “ritual familiar” con la casita desplegable.

Yo por si acaso, he descongelado a Barby y a Kent, que con los precios que tienen, a lo mejor en un mercado de segunda mano me saco unas euros. Además me hace falta sitio en el congelador que es navidad y luego sube el precio de los langostinos. Y me han dicho que los congelados… ni tan mal!