Historias traumáticas, entrada actualizada


A veces pienso que este blog es como una alacena. Un maravilloso baúl al que da sentido la vida y las relaciones.
La vida de supervisor,  asesor, consultor, etc.  toma sentido en la relación, en la búsqueda a través del tiempo. Las respuestas no son casuales. Cada vez más me alimenta la lectura. Las historias y relatos tanto como las técnicas.

He decidido recuperar y comentar esta entrada en parte por el uso profesional que le vengo dando últimamente, en parte por el feedback positivo de clientes y colegas ante situaciones críticas y traumáticas en entornos organizacionales.

Como operadores sociales, sociosanitarios, socioeducativos y comunitarios en definitiva este trabajo – el de supervisor-a –  se inscribe en un proceso relacional y reflexivo de mejora de las competencias profesionales. Ya se que hay todavía muchos ideologías frustradas y reaccionarias que se revuelven con el mero hecho de escuchar la palabra supervisión. No tengo edad ni tiempo ya para perder. No tengo fuerzas para reaccionar ante los que proclaman: ” ¡no me gusta la supervisión… !” o  ” ¡esto es terapia! … Estoy cansado. La relación construye realidades. Las ideologías y las proclamas las dejo para las tertulias y los cafés.

Esta re-elaboración es fruto de la acción reflexiva, por tanto de la acción profesional.
(En cursiva la entrada original y en negrita los comentarios actualizados.)

 

“En el año 2004  con algunos colegas y amigos participamos en  París en uno de los coloquios del CEFA – PARIS.   Un sugerente tema: Fronteras. Conocí allí a  Jean Paul Gaillard.   En una intervención brillante presentó, al tratar del  estrés post-traumático,  un esquema conceptual  que denominó “curva de la vida”. Un año más tarde,  en 2005. Entre Octubre y Diciembre  participé  en un seminario sobre la “La ayuda a las víctimas: el débriefing” organizado por el  propio CEFA-Paris y dirigido por el propio Jean-Paul GAILLARD.  Mi práctica como terapeuta y como supervisor  se enriqueció a partir de aquella experiencia.  Incorporé, entonces,  nociones y herramientas relativas a  traumas familiares,  formas de intervenir con las victimas ante sucesos traumáticos, ante las pérdidas, etc.   Una mirada amplia y un marco consistente permitió a GAILLARD  presentarnos su práctica y experiencia.

Entre estas herramientas,  destaco la citada “curva de la vida”. Herramienta que  he usado tanto en contextos clínicos como en supervisión.  A modo de “objeto flotante”  – rituales terapéuticos con fuertes componentes analógicos- facilita la relación y proceso terapéutico.” 

Sobre  los objetos flotantes ligados a la práctica de la supervisión puedes leer en este mismo blog estas entradas: 

Animales como objetos flotantes

Los objetos flotantes en la supervisión de equipo ( mirar 4 entradas )

“Dice Gaillard en un artículo escrito en 2001 que el duelo, la pérdida, los sucesos traumáticos no son una enfermedad, añade, que de forma reduccionista se tratan como una “depresión”.  Una perspectiva procesual, secuenciada,  en un trabajo de reconstrucción de las trayectorias vitales  parece más que necesaria.  En esta construcción, el  fin es recuperar la corriente de la vida.  Esta herramienta,  –  en tanto que objeto flotante – representa seis posiciones: shock, negación, rabia /ira, mercadeo, tristeza/desesperación y nueva filosofía de la vida.

 

 

 

 

Si me he animado a utilizar  esta curva con equipos de operadores sociales que están en situaciones límite tras sucesos “traumáticos” es por las manifestaciones emocionales de las personas que integran el equipo. 
Mas todavía, individualmente, hay personas que consultan por los “efectos” de la vida organizacional y se presentan identificándose como personas  “deprimidas”. Preferimos alguien enfermo, con síntomas en el equipo que una elaboración colectiva, un aprendizaje grupal que de sentido a que lugar tienen las personas en el equipo y la organización.    

 

2011, 9 de Noviembre. Una sugerente propuesta de la Fundación EDE,  una reflexión sobre “El trauma en las organizaciones” presentada  por J. Jacob Stam (Bert Hellinger Instituut Nederland) .  Algo me decía que tendría conexiones. Puntos en común con las reflexiones de Gaillard.   A pesar de que a J. Jacob Stam no le interesé especialmente el trauma o las consecuencias del trauma en el plano personal y si en el plano organizacional.
Mi radicalismo como asesor organizacional me hace ver las  pasarelas… “no existen las organizaciones, existen las personas” que forman los sistemas que llamamos organizaciones.
Y así nos lo hizo sentir J. Jacob Stam.  Esto es una cuestión subjetiva, muy subjetiva. Tanto como los efectos de cualquier suceso traumático. Centrado en lo que nos dejó la jornada.”

Las últimas experiencias me reafirman en la necesidad  de buscar el lugar de las personas en la organización. En este sentido la mirada desde el trauma organizacional, no se centra en buscar las víctimas sino el reconocimiento, la diferenciación de sensibilidades y en reafirmar el lugar de cada persona en el grupo.

Como supervisor, como consultor de sistemas del ámbito social, educativo y sanitario, recojo algunas notas de lo trabajado durante este día y que afecta especialmente a las organizaciones sociales en términos de suceso traumático.

  • Sucesos y eventos sociales que se producen en el entorno – exterior de la organización / entidad / asociación puede reproducirse en el interior de la organización.  Esto en términos traumáticos puede  ser asumido en el  interior de la organización por los operadores de forma consciente o inconsciente.

En estas situaciones, la mirada externa, el feedback respetuoso está siendo muy útil para poder reconocer las emociones y a la vez no sentirse condicionad, paralizado por ellas. 

  • Aquello  que se quiere evitar cara al exterior –  esto tiene que ver con la dimensión mítica  – se reproduce en el interior de la organización – y esto quizás con una escasa coherencia de rituales internos o con la necesidad de definir mitos y ritos positivos para el propio equipo y así aumentar la cohesión y la conectividad interna .

En definitiva estamos hablando de los mitos profesionales. En ocasiones nuestra propia autoimagen nos condiciona en exceso bloqueando la capacidad de acción del equipo. El exterior, condiciona la capacidad de respuesta. 

  • Situaciones de sufrimiento o conflicto social que encara una organización social desde el encargo que tiene se pueden traducir en patrones de respuesta dentro de la propia organización.  Nuestra experiencia como supervisores, nos confirma  que esta observación de J Jacob Stam es muy acertada. Diferentes equipos  de diferentes ámbitos, reproducen patrones de conducta interior en función del tipo de cliente, tema o encargo social que deben gestionar.

El encargo social que reciben los operadores sociales y los sistemas donde son reclutados, no ha mejorado… No recibimos mejores encargos, no son “tiempos mejores”.
La percepción de que los operadores sociales necesitan apoyo y espacios para ser reflexivos con sus prácticas es más que evidente.  A la vez que no vale todo. El riesgo de entrar en bucle es muy alto. 

  • El trauma puede ser útil. Uno de los efectos del trauma es la disociación de los miembros o de estructuras de la organización en función de la percepción subjetiva de los efectos de un evento traumático.  Tomar conciencia con esto facilita a los dirigentes, a los líderes,  la adquisición de un rol activo en la conectividad.  Esto supone un trabajo en  distintas dimensiones: espacio y tiempo. Esta tarea se puede abordar desde las Constelaciones organizacionales.  Básicamente se trata de reconocer los sucesos traumáticos originales, las estrategias de supervivencias,  en definitiva pasar de un estado disociado y “cristalizado” a uno integrado, conectado  y proactivo  en el que podemos  preguntarnos por nuevas posibilidades. Abriendo nuevas vías. Una nueva mirada. Como veíamos en la curva de la vida:   conectando con una “nueva filosofía de la vida”.

Cualquier enfoque positivo sobre los sucesos traumáticos  en el plano organizacional es acertado. Una vez dado el espacio oportuno para la escucha emocional y el tiempo que necesita cada persona para que se sienta reconocida, las preguntas que se pueden hacer  en el equipo, entre otras, pueden ser:  ¿qué podemos aprender con todo esto? ¿Para qué es útil para el encargo social que tenemos como profesionales? ¿Ante qué nuevos retos nos ponemos profesionalmente? 

  • Por último, y quizás sea el trabajo inicial que haya que hacer – yo así lo pienso y el que me sigue sabe que esta es una de nuestras propuestas – Conectar con las raíces,  con los orígenes,  parece ser que favorece la elaboración de posibles traumas futuros.  Es curioso, porque en mi experiencia en el trabajo con profesionales de ayuda, en los seminarios sobre “Familia de Origen y relación de ayuda”,  donde nos hacemos la pregunta ¿Qué relación tiene mi familia de origen con mi elección de profesión? Una gran mayoría de profesionales conecta  y descubre, en la historia de la familia de origen, sucesos y episodios familiares, algunos dolorosos, algunos escondidos u “olvidados”. Algunos traumáticos.  Las organizaciones de ayuda social, están pensadas para que las personas sean más autónomas.  En ellas los y las profesionales deben protegerse de su propia historia,  o cuando sentirse libres para poder contarla.”

Sobre este punto no comentaré mas. No es un tema de ideología, ni de propaganda…
El interés, el deseo, la curiosidad son el impulso necesarios para la acción.  Si te sirve nuestra experiencia, ya sabes donde estamos. 

 

 

 La tarde, “casualmente” , terminó con la compra de un libro sobre  uno de los sucesos, quizás,  más traumáticos que ha vivido la humanidad.  Los bombardeos de Hiroshima. Es curioso que este tema y este libro, escrito por una superviviente ha sido objeto de censura. Cuestión que yo desconocía.  En “Flores de verano” se dan todos los ingredientes para analizar un suceso traumático, quizás lo que más me llama la atención no es lo duro del hecho en si, el bombardeo. Sino la incapacidad de la sociedad – en este caso la japonesa – para poder escuchar el relato. Esto en si mismo,  puede ser mas doloroso, en el tiempo,  que las taras y heridas físicas.
Flores de verano. Comentario 

FOTO CABECERA  Slava Bowman

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