EVOCACIÓN Y RESPETO


Hace seis o siete años, no me acuerdo muy bien, tuve mi primer contacto con las Constelaciones Organizacionales. Fue casualmente. Como tantas cosas que tienen que ver con las organizaciones,  fue de mano de un alemán. “Ponga un alemán en su vida y cambiará su visión de la misma”, podría ser un lema para los nuevos tiempos a pesar de la que está cayendo. Bromas al margen, y continuando con la historia, todo pasó de forma inesperada. Yo estaba en una situación complicada. Un conflicto en la gestión de un proyecto, algo que me ocupaba más de lo que yo quisiera llenaba mis horas, mis días. Se presentó la oportunidad y salté como un muelle, sin pensarlo accedí a vivir una experiencia con mi propia organización. Días después me encontraba con mis socios metido en la posibilidad de nuevas propuestas, posibilidades de respuesta que hasta entonces no habíamos considerado aunque sabíamos que podíamos utilizar.

Lo más interesante que ocurrió es que no cambió nada. Lo más interesante que ocurrió es que sabíamos desde aquel día que  podíamos hacer, si queríamos, que algo ocurriera. Y lo más interesante todavía: dependía de nosotros. Discreción obliga, no debo dar más datos. Desde entonces poco a poco el proyecto salió del callejón sin salida en el que estaba.

He seguido en contacto con las Constelaciones Organizacionales, de la mano de mis colegas y socios hemos conocido a diferentes formadores y facilitadores. Cada uno distinto y con diferentes estilos. He leído todo lo que he podido. Hemos incorporado esta herramienta a nuestras prácticas.  Como supervisores y asesores las utilizamos en nuestra empresa desde hace tiempo. Ahora faciltamos también encuentros y sesiones de formación.

Hoy por la tarde, tras una jornada de formación con Katia del Rivero he evocado la importancia del respeto como valor, como actitud de los facilitadores y acompañantes que nos acercamos a (las personas que forman) los sistemas.

Ser respetuoso es algo más que una actitud, es una posición que da acceso a vínculos sanos. El respeto se gana desde la cortesía, la connotación positiva, la escucha amable, la visión amiga y amorosa de las personas en sus contextos.

Uno, en una jornada de formación – píldora- como esta aprende muchas cosas en poco tiempo. Muchas las olvidamos tan rápido como las aprendemos, otras las llevamos encima, “grabadas en la piel”, es la expresión de moda. No sé muy bien de qué depende, es algo subjetivo, pero es un proceso que aparece, una experiencia. Que florece como dice Katia.
En estos siete años, puedo describir  el recorrido que va de vivir una constelación oportuna en el momento oportuno. Formarme como facilitador. Poner en práctica esta herramienta. En este itinerario, puedo marcar un nuevo hito: hoy  he visto, aprendido y experimentado la intensidad y la fuerza del respeto.
¡Gracias Katia!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s