Trabajo personal para el trabajo “con las personas”. (3)



Me voy a permitir, en este tercer post,  de este grupo de reflexiones; un tono más íntimo.
A veces el vivir nos ofrece episodios que nos facilitan pequeños saltos en el tiempo. Viajes a través de nuestra historia. Del pasado al presente en solo unos segundos. Recordar, evocar vivencias y emociones nos lleva a vernos en un proceso.

Martes por la mañana.
Comparto coche con unos colegas. Me proponen un lugar poco frecuentado por mi  para la cita. Se trata de una buena idea. Temprano,  me dirijo al sitio en cuestión. Mucho antes, atravieso la ciudad,  me evito colas y atascos. No he desayunado.  No tengo dinero. Me dejo llevar…Sin saber muy bien cómo estoy cubriendo necesidades en Lasarte-Oria.  Me remonto veinte años atrás. Un proyecto ilusionante, mucha creatividad, mucho reconocimiento… Un final abrupto como tantos otros. Volver a empezar. No es una c anción.
Sin saber cómo se ponen en marcha mis recuerdos, mis emociones.
Saco dinero en el cajero de siempre.  Me veo desayunando donde tantas veces, con las mismas personas en la barra. os miro y los veo mayores. Me río. ¿Cómo me verán a mí? Leo el periódico sentado como entonces. Olores, colores,  luz… un torrente de sentimientos mezclados se desata.  Cada rincón es un recuerdo.
La mañana está clara, limpia. Me encuentro con los colegas de hoy. Paso del ayer al hoy rápidamente. Me reciben afectuosamente. Me envuelvo en los temas del día…
Al volver y al reencontrarme con mi coche me reconecto de nuevo con lo vivido muy de mañana. El rum-rum  no solo es el del coche. Se activa algo más. Vuelvo a casa, por una carretera secundaria, disfruto de la tarde primaveral. Cómo otras veces. Me puede la meláncolía, no me cabe en el cuerpo ¡ Y mira que hay!

Al llegar a casa me doy un largo paseo.   Me vienen a la mente  preguntas sin respuesta. Preguntas  formuladas a partir de las reflexiones de un educador de calle en un encuentro celebrado recientemente en Iruña ¿Hasta cuándo se puede estar haciendo el mismo trabajo? ¿Uno puede jubilarse haciendo un trabajo tan intenso? ¿Cómo profesional de ayuda uno puede mantener siempre la misma actividad?

Alguien formula entonces la idea de los ciclos vitales de la relación profesional  de ayuda.
Me engancho a esta idea. Este martes, yo pude ver – y sentir- gracias a esta evocación, a este flash-back, un recorrido. Mi proceso  como profesional en la relación de ayuda.
¿Cuáles son las claves para hablar de los ciclos vitales aplicados a la relación profesional de ayuda?

De forma sintética, podríamos desgranar los conceptos que subyacen en esta idea:

Ciclo: supone la representación conceptual de la “circularidad”, frente a la idea de lo “lineal”: sucesión de hechos.
Lo circular permite anticipar sucesos o acontecimientos, construir hipótesis y por tanto tomar decisiones.

Momentos críticos: Dentro de este ciclo, parece necesario definir cuáles son los momentos críticos o los puntos clave que lo definen como proceso. Cuáles de ellos son compartidos  por profesionales de la misma cultura o contexto profesional.

Ciclo vital familiar: Qué relación existe entre el ciclo vital familiar , las diferentes crisis familiares, etc. Y el rol profesional de ayuda. Cuáles lo potencian y cuáles lo depotencian.

Jueves  tarde. Tras un día intenso, emocionalmente intenso. Mi mujer me propone ir a escuchar un cuentacuentos. No me lo pienso, me ilusiona mucho. Como un muelle le digo que si… Mientras llega la hora me abandono a la lectura de un libro de cuentos de Haruki Murakami.  “Sauce ciego mujer dormida”.   Me quedo pegado de nuevo a las preguntas…  Sobre todo a una de las preguntas que se hace uno de los protagonistas. Pienso en la pregunta.  Me hace conectar con temas profesionales actuales.

Por la mañana he estado trabajando con preguntas sobre las que no tengo respuesta.  Me siento libre pudiendo decidir que lo importante, en muchas ocasiones, es tener la pregunta. Más que buscar la respuesta.

Acabo el día escuchando los cuentos de Carlos Saez. Su sesión la titula “Palabra de libertad”. Gozo muchísimo.
Al escribir estas letras tengo la tentación de escribir un cuento. Me reprimo. Lo mataría. Son para ser contados, y escuchados.Así me los llevo.  Pienso en los cuentos y lo relaciono con nuestra historia como profesionales de ayuda. Pienso en lo importante que es poderse contar un cuento de lo que uno ha hecho día a día.
Pienso que una parte de nuestro  trabajo personal para “trabajar con personas” es poder contar(se)  libremente lo que uno hizo, hace y quiere hacer.
Pienso que es una forma de poder  sentir(se) en libertad  ejerciendo esta tarea.

Imagen: Adrian van Leen (taluda.openphoto.net)

Anuncios

Un comentario sobre “Trabajo personal para el trabajo “con las personas”. (3)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s