CEREBROS PARA PROTEGERNOS DEL ESTRÉS

Octubre 19, 2009

Estaba yo disfrutando de las últimas horas del domingo. En la “multitarea” del ocio familiar: descargando fotos, atendiendo al facebook, a la conversación con los de casa… y mirando la tela va y sale PUNSET hablando del estrés. Providencial. Todos mis mecanismos de alerta se activaron…ahora sé la razón! Un curso sobre prevención del  estrés laboral donde utilizar la supervisión de equipos como herramienta, como recurso,  me zumbaba en la oreja como una mosca. De repente el programa, ya empezado, avanzaba por derroteros muy interesantes.

Lo cazo al vuelo y al fin… me quedo con cuatro ideas que os resumo.
No os engaño,  son extraídas tras un visionado pausado de la edicción hoy por la mañana. Sin prisa disfruto de la conversación inteligente y emocionante de Eduard Punset con Sonia LUPIEN.
“El cerebro es un experto buscador de amenazas” dice la doctora LUPIEN. Y dice más, algo que ya sabíamos al decir que el estrés es adaptativo; dice que un poco de estrés ayuda a la memoria.

Las situaciones en las que nos estresamos, se configuran a partir de LA NOVEDAD, LO IMPREDECIBLE, LO QUE NOS QUEDA FUERA DE CONTROL, LO QUE ES UNA AMENAZA PARA NUESTRA PERSONALIDAD.

La verdad es que uno se pone a pensar y día a día uno está rodeado de pequeñas situaciones novedosas… cambios impredecibles.  En una sociedad en la que la palabra crisis se pronuncia diez o doce veces más que la palabra amor, tener  todo bajo control, es una buena ilusión. En esta lógica encadenada, parece que somos frágiles  y que  nuestra persona  es  muy vulnerable.  En esta lógica parece que todo el mundo siente y sufre estrés. LUPIEN dice que la cadena de respuesta ante el estrés está en el entender, en saber cómo funciona y escoger una buena estrategia de respuesta.

En este vídeo, está el programa completo. Los que utilizamos estrategias conversacionales, en grupos y equipos de trabajo nos sentimos reforzados con la parte final.

No me resisto a comentar algunos aspectos.  Sobre todo los que tienen que ver con el “apoyo social”.  Parece ser que no funciona igual entre hombres y mujeres. Las mujeres amortiguan mejor su estrés con una amiga y los hombres con su pareja. Y en cualquier caso, dar y recibir apoyo social, a partir de estrategias grupales, en equipos de trabajo, en grupos significativos es un proceso a tener muy en cuenta.
Decía Eduard Punset, el cerebro está diseñado no sólo para conocer “LAVERDAD”, sino para protegernos, para cuidarnos y darnos apoyo. En nuestros trabajos también, añado yo.


DE “JARDINES” Y CULPABILIDAD

Septiembre 10, 2009

012

Hace días hablando del síndrome postvacacional me referí al sentimiento de culpa.
Lo relacioné con el sentimiento que podía generar la pereza o la vagancia por volver al trabajo después del periodo vacacional. Esto dicho así, aunque fuera dicho en términos de hipótesis ha generado alguna reacción que otra. Normal.  A mí me ha hecho pensar, la verdad es que me meto en algunos jardines que luego se convierten en laberintos florales de los que es complicado salir.

Pero como pone  en los carteles “al final esta la salida”, vayamos a ella.

De antemano para los francófonos hago una propuesta de lectura, y no es la primera vez que lo hago en el Blog; R. Neuburger, en su libro “L’art de Culpabiliser” desarrolla de forma muy didáctica estas ideas.

En cualquier caso,  para volver sobre la hipótesis y centrar las ideas que quise transmitir hace unos días; parto de la idea de los “beneficios de toda educación culpabilizante”; No no se enfaden ni hagan caso a sus reacciones emocionales!
Por favor sigan leyendo… no se me asusten. Si usted es una persona que ha sido educada en el seno de una familia al uso se ha beneficiado de este tipo de educación. Tranquilo, tranquila. Esto no es nuevo para usted.
Me explico. Para conseguir los fines  educativos,  en el seno familiar, normalmente se utilizan formas culpabilizantes. R. Neuburger nos habla al menos de tres formas; una de tipo paternal que tiene que ver con el sentido de la justicia, con los compromisos, con el bien y el mal, con la palabra dada. La segunda forma es la culpabilización de tipo maternal. En este caso nos previene y nos pone sobre aviso en las relaciones afectivas y amorosas.  El último tipo de culpabilización es el de tipo fraternal. Nos pone en guardia sobre nuestra capacidad de tener relaciones con los otros, con nuestros grupos de iguales, pone en cuestión nuestra capacidad de ser solidarios, sobre la capacidad de vivir en grupo.

Esta “culpabilización educativa” es un fenómeno complejo que nos estructura en diferentes niveles. Básicamente -y de forma muy resumida- nos aporta convicciones sobre lo que está bien y lo que está mal en el plano relacional. Nos aporta un “esqueleto de valores”.

Y sobre todo, quizás lo más interesante, el hecho de haber sido culpabilizados se constituye en una fuente de “saber precioso” que puede ser utilizado si es necesario, en el momento oportuno, en las relaciones sociales, profesionales, familiares, etc.

De ahí mi mensaje de extraer de estos sentimientos de culpa – si los identificamos- los valores, los aspectos positivos. Porque esencialmente son nuestras convicciones,  con las que vamos por el mundo. Que se pueden acomodar a las situaciones, pero como me decía un amigo hace poco… difícilmente; a determinada edad se pueden cambiar totalmente.


Del Síndrome Postvacacional a los valores en el trabajo.

Septiembre 1, 2009

Esta mañana un amigo me ha manifestado, con cierta discreción, lo pesado que se le hacía volver al tajo. También he recibido algún correo amable, lleno de vitalidad, en el que me hablaban debdesconexión física y mental de las vacaciones. Yo mismo, el otro día,  hacía propósitos con mi mujer para tener vacaciones con más frecuencia, quizás con menos intensidad, pero aprovechando más los días.

En esto,  todo el mundo nombra el “síndrome”…  a mí hay algo que me hace reaccionar, y pienso; cuando el rio suena, agua lleva. Pero mi amigo Paco, me recuerda siempre con sorna a los vendedores de humo.  Normalmente razón tiene. Me viene a la mente un gran vídeo de vaya semanita.

Buscándo el vídeo me acuerdo del libro de Iñaki PIÑUEL ” La dimisión innterior”. Recupero una entrevista con el autor; me convence.  Conozco a Iñaki, su capacidad comunicativa y su trabajo son serios. Veo que lleva el agua a su molino. Un Buen molino. Iñaki no vende humo.   Iñaki  nos lleva a los ambientes tóxicos, efectivamente, si uno trabaja en un ambiente tóxico y toma vacaciones, cuando tiene que volver, tiene el síndrome postvacional y algún otro cuadro clínico, seguro.

No obstante a mi me sigue preocupando, como le decía esta mañana a un colega, y me fijo en ambientes profesionales mínimamente saludables,  las dificultades que tenemos para expresar ciertas emociones.  Por ejemplo para decir que nos cuesta volver a trabajar… para sentir pereza o un poco de vagancia.

Pienso que esto conecta,  con el sentimiento de culpa. Nuestros padres al educarnos en valores, han utilizado la culpa como un mecanismo de trasmisión de normas, de indicaciones.  Esto se constituye en una forma de estructurar o modelar nuestras respuestas. Por ejemplo, en cómo responder ante las responsabilidades,  en ser un “buen” trabajador…
Y aparece un conflicto de valores.  En esta época que nos ha tocado vivir, el trabajo es un bien que no podemos perder, algo central en nuestras vidas.
¿Porqué uno no puede sentir pereza? ¿Quizás un poco de pesadez al volver a engrasar la maquinaria?
Minimamente escuchar uno mismo estas emociones, conectar con los valores nos  permitirá conocernos mejor. Más que autoexigirnos o pensar que estamos bajo un “síndrome” de moda…

Si además consideramos las hipótesis de I. Piñuel, pariendo de que el ambiente no es el mejor del mundo, no conviene “cargar demasiado la mochila”. Y sobre todo ser discreto, y saber a quien o con quien puede uno contar o no para comunicar sobre estos temas.


GRUPO DE SUPERVISION CLINICA DIRIGIDO POR ROBERT NEUBURGER

Enero 10, 2009

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Como otros años, el CEFA – MADRID, desarrollará durante el año 2009 su grupo de supervisión clínica. Dirigido por Robert NEUBURGER está abierto a psicoterapeutas, clínicos y profesionales de la salud que tienen formación y-o experiencia con familias, parejas en distintos contextos de intervención: social, sanitaria, educativa, terapéutica.

Mas información en cefamadrid@gmail.com

FOLLETO INFORMATIVO: cefa_madrid_20095


EL ARTE DE CULPABILIZAR

Abril 15, 2008

 

Con este sugerente título – es una lástima que de nuevo solo en francés – Robert NEUBURGER acaba de publicar su último libro.

L’Art de culpabiliser” – Payot – Paris MARZO de 2008.

Traduzco algunas líneas de la presentación del libro… para los interesados os dejo el link. Si les en francés, no dejes pasar la oportunidad de leer un buen libro.

“¿Culpabilizar al otro, es un arte? ¿Cómo se aprende a culpabilizar? ¿Con qué técnicas? ¿Cómo utilizamos la culpabilización, en particular con nuestra pareja? 
Porque es hoy la forma mas extendida de expresar un desagrado, Robert Neuburger nos porpone y nos señala los intentos de culpabilización antes de tener que sufrir sus efectos.
También nos muestra que la supervivencia de una pareja perdura mas por su capacidad de inventar compromisos, por ser tolerante y sobre todo por conservar el sentido de una cierta relatividad, por la cacacidad de autodefensa, por el humor, que por sus facultades culpabilizadoras”.

Editores en lengua castellana. Otra joya para traducir… Y para difundir.