Hace unos días, una vez más, una colega me decía: “No tengo claro el concepto este de supervisión…“ El tema no es nuevo y, me guste o no en esta sociedad nuestra nos manejamos mejor con las marcas que con los conceptos.
Coaching, Comunity manager, etc. Se venden o identifican mejor que supervisión o asesoramiento…
En el caso de la supervisión hablamos de un método, un procedimiento que favorece procesos genuinos que facilitan que las personas realicen mejor su trabajo, o aprendan a partir de sus experiencias profesionales.
Tras la segunda guerra mundial, en tiempos de crisis, la supervisión como modalidad de asesoramiento profesional, se implanta en Centroeuropa en ámbitos profesionales que necesitan desarrollarse. Siendo más concreto; la historia de la supervisión es la historia del desarrollo de los profesionales a partir del aprendizaje en grupo. Las connotaciones sociales de la vida en grupo, las expectativas de los profesionales de entonces y de los de ahora han cambiado. No obstante podríamos plantear la hipótesis de que para algunos temas profesionales, tener experiencias grupales genuinas centradas en nuestras prácticas cotidianas, podrían favorecer aprendizajes muy adecuados al momento que estamos viviendo.
Dice Heinz Kersting “Los/las miembros de un grupo de Supervisión construyen, mediante la palabra y la reflexión sobre su trabajo, un sistema de comunicación. Dentro de este, tienen ellos la posibilidad de aprender tanto sobre aspectos objetivos de su trabajo, como de sus relaciones en su equipo en la vida profesional cotidiana”
Hay diferencias en las culturas profesionales de aquellas sociedades y en la que vivimos en nuestros días. A pesar de los cambios que nos han llevado a una sociedad global y tendente a ser “homogénea”, seguimos teniendo una cierta carencia cultural de cómo utilizar en nuestra experiencia profesional este tipo de herramientas.
En un grupo de Supervisión en el que participo – facilitado por Sabino Ayestarán- centrado en los equipos de trabajo, tocamos el tema de la evolución de la dinámica de grupos y los espacios en que se desarrolla: de forma muy sintética; Dinámica de grupos en instituciones sanitarias, Terapia de grupos, grupoanálisis. Objetivo, curar. Grupos de autoayuda en servicios sociales o espacios sociocumintarios. Aquí el objeto es la autonomía. Por último Los equipos de trabajo en el contexto organizacional. Aquí el objetivo es mejorar la tarea.
Una falta de cultura, de vivencia en grupo en relación con el análisis de la tarea o las motivaciones profesionales nos lleva – en ocasiones- a mezclar los tres niveles relacionados con el fenómeno grupal.
Participar en grupos para mirar con distancia, mirar desde otra posición – supervisar – nuestra tarea como profesional nos coloca en el plano del desarrollo de la Reflexividad. Tema del próximo post.
Me consuela que finalmente, como otros productos, más que una marca la supervisión se convierta en una experiencia…
Aunque sea muy banal… este spot me hizo pensar bastante en el tema.
Parece ser que no somos los únicos que buscamos conectarnos a partir de la expriencia!

